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Algo más que simples palabras

El momento en el que el esclavo decide que ya no va a ser esclavo, sus cadenas se caen al suelo. Se libera y demuestra cómo hacerlo a los demás. La libertad y la esclavitud son estados mentales
"Mahatma Gandhi"

domingo 27 de enero de 2008

Para ti


Tumbado en el sofá duermes tranquilo y relajado mientras en tus labios se dibuja una leve sonrisa ¿sueñas?

Han sido unos meses duros, ni aún yo acierto a entender todo lo que ha pasado, ni se si seré capaz de aceptarlo. Entonces, cómo pretender que lo entiendas tú.

De la noche a la mañana ha cambiado nuestra vida, nos hemos quedado sin nuestra guía, sin nuestro impulso y motor para caminar cada día.

A pesar de tu corta edad, tu vida ha estado llena de momentos desagradables. Desde pequeño has tenido que enfrentarte a situaciones difíciles, la vida empezó demasiado pronto a golpearte haciéndote vivir situaciones por las que nunca debe pasar un niño.

Y la vida, dura y cruel, te ha arrebatado tu escudo para el dolor, tu fuente de alegría, los brazos que te acunaban cuando llorabas, esos labios que te besaban…

Quisiera entrar en tu mente, leer tus pensamientos y poder arrancar ese dolor que reflejan tus ojos, ese dolor que te ha hecho enmudecer.

Quisiera devolverte la alegría, escuchar de nuevo tu risa, recordar juntos los bellos recuerdos que nos dejó…

Sabes que te quiero y que siempre estaré contigo

A TODOS Y TODAS.....



Mil veces podría repetir la misma palabra, GRACIAS, y siempre sería insuficiente para demostrar mi agradecimiento a todos aquellos/as, que de una forma u otra, me habéis brindado vuestro apoyo en momentos difíciles.

En todo momento me he sentido arropada por tantas muestras de cariño.

Unos de forma presencial, otros a través de móvil e Internet por que la distancia hacía imposible que estuviéramos juntos, pero todos me habéis demostrado lo que significa AMISTAD.

A los que habéis estado MIL GRACIAS.

A aquellos que por algún u otro motivo no estuvieron también mis más sinceros agradecimientos, porque si en esta ocasión no fue, si estuvisteis en otras muchas.
Y por último, a aquellos de los que, a pesar de haberles hecho saber de los momentos que atravesaba, solo obtuve silencio, solo decirles que los eche de menos y mientras esperaba poder escuchar sus palabras de aliento, la que no llegaron, recordaba aquellos otros momentos que sí las escuché, que sí pude contar con ellos.

Realmente, no se qué hacer ni qué decir. No tengo palabras para devolveros mi agradecimiento.