Me gusta oir

Algo más que simples palabras

El momento en el que el esclavo decide que ya no va a ser esclavo, sus cadenas se caen al suelo. Se libera y demuestra cómo hacerlo a los demás. La libertad y la esclavitud son estados mentales
"Mahatma Gandhi"

miércoles 26 de septiembre de 2007

El mejor momento


Tus mejores momentos:

-Enamorarte de quien esté enamorado/a de ti
-Reírse hasta que te duela la barriga

-Conducir el coche o moto de tus sueños

-Escuchar tu canción favorita

-Acostarte en tu cama y escuchar como llueve fuera

-Salir de la ducha y que la toalla esté calientita

-Aprobar tu último examen

-Recibir una llamada de alguien que hace mucho no ves

-Una buena conversación

-Encontrar dinero en un pantalón que no usabas desde el año pasado

-Reírse de uno mismo

-Reírse sin motivos.
-Escuchar accidentalmente que alguien dice algo bueno de ti

Despertarte y darte cuenta que todavía puedes dormir un par de horas

-Ser parte de un equipo

-El primer beso

-Hacer nuevos amigos

-Sentir mariposas en la barriga cada vez que ves a “esa” persona

-Pasar un rato con tus mejores amigos

-Ver felices a las personas que quieres

-Usar el jerséis de la persona que te gusta y que huela a su perfume

-Volver a ver a un viejo amigo y sentir que las cosas no cambiaron

-Mirar un atardecer

-Tener a alguien que te diga que te quiere.


La mejor parte de ti la forman tu sonrisa, tu alegría, tus mejores momentos…..
Mi mejor momento es la mejor parte de ti.

Para todos/as que siempre estais ahí, porque no sé como agradecer todo lo que haceis por mi.

Sabeis escucharme, entenderme,
darme ánimos siempre que lo necesito,
acompañarme en mis peores momentos,
reir junto a mi cuando me siento feliz,
por la paciencia que demostrais
cuando a mi no me queda ninguna,
por perdonar mis errores,
porque caminais a mi lado
cada vez que equivoco el camino.
Porque sois mis AMIGOS/AS

Porque sigues llamandome amiga a pesar de conocerme

martes 25 de septiembre de 2007

Rosas, La Oreja de Van Gogh

En un día de estos en que suelo pensar
"hoy va a ser el día menos pensado",
nos hemos cruzado, has decidido mirar,
a los ojitos azules que ahora van a tu lado

Desde el momento en el que te conocí
resumiendo con prisas Tiempo de Silencio
te juro que a nadie le he vuelto a decir
que tenemos el récord del mundo en querernos.

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."

Escapando una noche de un bostezo de sol
me pediste que te diera un beso.
Con lo baratos que salen mi amor,
qué te cuesta callarme con uno de esos.

Pasaron seis meses y me dijiste adiós,
un placer coincidir en esta vida.
Allí me quedé, en una mano el corazón,
y en la otra excusas que ni tú entendías.

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,
donde los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."

Y es que empiezo a pensar
que el amor verdadero es tan sólo el primero.
Y es que empiezo a sospechar
que los demás son sólo para olvidar...

Por eso esperaba con la carita empapada
a que llegaras con rosas, con mil rosas para mí,
porque ya sabes que me encantan esas cosas
que no importa si es muy tonto, soy así.
Y aún me parece mentira que se escape mi vida
imaginando que vuelves a pasarte por aquí,
dondé los viernes cada tarde, como siempre,
la esperanza dice "quieta, hoy quizás sí..."

sábado 22 de septiembre de 2007

Justicia ¿existe?


¿Crees en la Justicia? ¿Crees que realmente existe? Y si existiese, ¿hacia qué lado se inclinaría la balanza?, ¿a quien protege la Justicia?
Yo no encuentro respuestas para ninguna de estas preguntas.

Esta mañana la noticia ha aparecido en todos los periódicos: “el violador de la Vall d'Hebron”, ha salido este sábado de prisión después de haber cumplido 16 de los 311 años de reclusión a los que fue condenado, aunque los psicólogos de los servicios penitenciarios que le han tratado consideren que este delincuente sexual no está rehabilitado.

No se ni que comentar…….Sólo puedo pensar en todo lo que deben haber sufrido las 40 mujeres violadas. Solo fue condenado por 16, las 24 restantes no pudieron probar nada a pesar de ser víctimas de una violación. ¿Qué pueden sentir? ¿Qué pueden pensar? ¿Confiarán otra vez en la Justicia?

Condenado a 311 años y a los 16 de cumplir condena ya ha liquidado su deuda con la Justicia.

Haciendo cuenta resulta que una violación se paga en un año. Y me pregunto yo ¿cuántos años de dolor y sufrimiento han de pagar cada una de esas cuarenta mujeres por un crimen del que fueron víctima?

domingo 16 de septiembre de 2007

No se.....





Siento la necesidad de escribir y no se por donde empezar. Mi cabeza se llena de ideas y no se como expresarlas. Mis dedos están paralizados, no quieren escribir. No, no son mis dedos, soy yo quien se encuentra paralizada sin saber por donde empezar.

Siento la necesidad de hablar y no se que contar. Las palabras se agolpan unas tras otras y no encuentran salida. Mi voz enmudeció y dio paso al silencio.

Siento la necesidad de hablar de mí, de hablar de tantas cosas: ideas, pensamientos, sentimientos, dudas……...

Y es entonces cuando siento que un escalofrío recorre mi cuerpo, ¿miedo?. Si, miedo, pero ¿a qué tengo miedo? ¿A enfrentarme a la realidad? ¿ A no ser capaz de afrontarla?

O quizás no sea miedo, tal vez solo sea la falta de fuerzas, de ilusión para seguir luchando día a día.

miércoles 12 de septiembre de 2007

Carta escrita con el corazón


Querida Carey, Querido Morís

Os escribo esta carta, que nunca sabré si leeréis o no. Realmente no se que os puedo decir, después del daño que os he causado. Siento vergüenza, me siento incapaz de miraros a la cara, sobretodo a ti Carey.

Pedir perdón no basta, no es suficiente.

Me abristeis las puertas de vuestras vidas, me tendisteis vuestras manos llenas de amistad. Encontré en vosotros los corazones más grandes y más nobles que jamás imaginé pudiesen existir.

Traicioné esa confianza que depositasteis en mí, el cariño que me brindasteis, todo el apoyo que de vosotros he recibido.

Desde siempre os he conocido y, desde siempre os he apreciado. He admirado tanto esa unión y esa confianza que siempre ha habido entre vosotros que deseaba formar parte de vuestras vidas.

Poco a poco nuestros caminos se fueron acercando.

A la menor oportunidad que tuve irrumpí en vuestras vidas, sin previo aviso. Primero en la de Morís, y poco tiempo después en la de Carey. Ambos me recibisteis con los brazos abiertos, ofreciéndome lo más bello que vive en vosotros, pues todo lo que poseéis en vuestro interior, es digno de admiración por su valor y belleza

Con cada uno he vivido momentos inolvidables……Me sentía, y así me lo habéis demostrado siempre, como una parte de vuestras vidas.

Luché con todas mis fuerzas contra corriente, eso os lo juro. Pero llegado un momento no pude más y tomé la decisión de dejarme llevar en silencio, siempre en silencio. Pero falté a mi promesa y grité cuando más debía callar. No sabéis cuanto me arrepiento de ello. Pero ya está hecho.

Desearía tener el poder de dar marcha atrás en el tiempo y poder borrar ese momento de traición, pero es imposible. Solo cabe remediar mi gran error. ¿Pero cómo puedo hacerlo?

Pido mil veces perdón. Me propongo firmemente hacer todo lo posible e imposible para recuperar a mi amiga Carey y a mi amigo Morís, siempre que ambos lo deseéis.

Quiero, y deseo con todas mis fuerzas, volver a disfrutar de formar parte de vuestras vidas, sin más pretensiones que las que ha habido hasta ahora: una buena, sana, sincera y verdadera amistad.

Entiendo, y acepto, que no os agrade mi presencia y respetaré siempre vuestra decisión.

A la espera de vuestra respuesta, permaneceré aquí y en silencio, con el único deseo de poder algún día remediar el dolor y el daño que os he causado, con la única esperanza de volver a recuperar vuestra amistad.


MARTA


P.D. Os quiero, como la amiga y el amigo que habéis sido y que siempre seréis.

lunes 10 de septiembre de 2007

Vivir, ¿subir cada cual nuestra escalera?


Un venerado rabino, cuando era niño, estaba jugando con un grupo de amiguitos a trepar por una escalera. El era el único que no temió a llegar al peldaño más alto, donde los otros no se atrevían.

Después, su abuelo le preguntó:

- ¿Por que no te dio miedo subir, y a los otros si?.

- Porque ellos cuando subían miraban hacia abajo, respondió. Veían lo alto que estaban, y se asustaban. Cuando yo trepaba, miraba siempre para arriba. Veía que bajo estaba, y eso me alentaba a subir.

martes 4 de septiembre de 2007

Malditas palabras


Los ánimos de Marta estaban caldeados, en realidad estaba enfurecida. La situación vivida el día anterior en casa de Morís la habían desconcertado, no sabía que pensar. Morís siempre le decía que le daba demasiadas vueltas a las cosas y que la gran mayoría eran simples tonterías. ¿Tonterías? Sí, tal vez. Pero ella prefería aclarar cualquier situación antes que una simple tontería llevara a un mal entendido. Aquella tarde decidió llamarlo.

De madrugada aún resonaban las palabras de Morís en su cabeza. “Déjate de paranoias, no necesito aclarar nada, que te aproveche”. Ese desprecio le había hecho daño, tanto daño que estaba enfurecida. Necesitaba gritar y lo hizo. Descargó todo el enojo que sentía sobre un papel en blanco que se fue tiñendo con las palabras que le salían del alma.

Marta se repetía una y otra vez que por qué lo había hecho. Se quedó quieta, callada, con la mirada fija en esas letras fieles cada una a su tecla, siempre en su mismo lugar. Teclas quietas que esperan ser acariciadas por esos dedos que se dejan llevar. Teclas que con cada una de las caricias que reciben reflejan en el papel a esa letra que fielmente le acompaña. Letras, que sueltas no dicen nada, pero que una a una se van uniendo formando palabras. Palabras que aquella noche Marta convirtió en afilado puñal para herir a Morís en el alma.

Palabras malditas que solo pronunciamos en voz alta cuando de nosotros no somos dueños

domingo 2 de septiembre de 2007

Los secretos enferman el alma


Guardamos tan celosamente un secreto que se convierte en un peso, en una carga que nos enferma el alma.

Deseamos gritar, sacar a la luz lo que tan celosamente guardamos, contar aquello que hemos escondido en algún rincón de nuestro corazón. Tenemos miedo de hablar y ser descubiertos. Miramos a quienes nos rodean y pensamos que nos leen la mente, que se adentran en nuestros pensamientos, nos sentimos culpables. Intentamos ocultar aún más lo que ya escondemos y el peso es cada vez mayor, cada vez tenemos más enferma el alma.

Callamos. El silencio se convierte en agudo dolor tan insoportable que nuestra alma estalla, las palabras afloran sin que la razón ni pueda ni sepa ponerle frenos. Una tras otra estas palabras van desgranando nuestro secreto, sacándolos a luz. Nos sentimos liberados al ver que nuestra alma se recupera de su enfermedad, ya no la oprime el peso de ese maldito secreto que la estaba matando. Nos sentimos felices, ya no ocultamos nada.

Y de repente sentimos un escalofrío que nos recorre el cuerpo, sentimos que el alma liberada del secreto se va llenando de miedo, del miedo que nos produce pensar en el daño que le hemos podido hacer a un amigo al liberar nuestro secreto.

Las mujeres que leen son peligrosas





Hoy ha caído en mis manos el siguiente artículo sobre un libro de Stefan Bollman “Las mujeres, que leen, son peligrosas”.:

¿Por qué los artistas han tomado tan a menudo como tema de sus dibujos y sus pinturas, y más recientemente de sus fotografías, a una mujer leyendo? Y ¿qué otras cuestiones se derivan de este hecho? ¿Cabe llegar a la conclusión de que las mujeres que leen, las mujeres que leemos, son o somos peligrosas, y de un modo especial, y más que las otras?Stefan Bollman ha explorado la presencia de mujeres y de niñas lectoras en el arte occidental, desde la Edad Media hasta nuestros días…….

…Se trata de una selección de imágenes muy interesante y atractiva, pero no nos encontramos, aunque sea hermoso, ante un libro objeto, ni ante un libro de arte, porque la intención del autor ha sido muy otra. Por algo no han elegido como título "mujeres lectoras", sino "las mujeres que leen son peligrosas", título que no se presta a equívocos y muestra a las claras la intención de la obra, y que yo, un poco como juego, un poco haciendo el papel de abogado del diablo, pongo entre interrogantes, como pongo entre interrogantes las cuestiones múltiples que se plantean, que nos plantea este libro en torno al tema.¿Son realmente las mujeres que leen peligrosas? ¿Lo fueron en otros tiempos, siguen siéndolo hasta hoy? ¿Cuál ha sido la reacción de los varones ante esto? ¿Ha contribuido la lectura a la emancipación de la mujer, ha sido un arma eficaz en nuestras reivindicaciones feministas? ¿Leemos nosotras de un modo distinto, establecemos otro tipo de relación con el libro? Y ¿por qué leen actualmente mucho más las mujeres que los hombres? ¿Por qué es en el campo de la escritura donde ocupó primero un lugar la mujer y donde sigue jugando un papel destacado? Todas estas cuestiones, todos estos interrogantes, brotan del libro que tenemos entre las manos.

…….¿Son peligrosas las mujeres que leen? Uno de los argumentos a favor de esta tesis es la frecuencia con que los hombres, a lo largo de siglos, la han suscrito y ha actuado en consecuencia. (Cabe pensar, entre paréntesis, que si para ellos es peligroso, para nosotras ha de ser en algún modo positivo). Los hombres no se equivocan al respecto, y van a coaccionar y vigilar a las mujeres para que lean lo menos posible y para que sólo lean lo que ellos eligen para ellas. Durante siglos se dificultó, pues, el acceso de la mujer a la lectura y se le prohibieron determinados libros. En 1523, el humanista español Juan Luis Vives aconsejaba a los padres y maridos que no permitieran a sus hijas y esposas leer libremente. "Las mujeres no deben seguir su propio juicio", escribe, "dado que tienen tan poco." Y habrá que llegar a la Inglaterra victoriana para que sean las madres las que elijan las lecturas de sus hijas.
Durante siglos han sido muchos los hombres a los cuales las mujeres que leen les han parecido sospechosas, tal vez porque la lectura podía minar en ellas una de las cualidades que, abiertamente o en secreto, a veces sin ni confesárselo a sí mismos, más valoran: la sumisión. Todavía cuando yo era niña - en la España de los años 40-, no mi madre, que era una gran lectora, pero sí alguna de sus amigas, me advertían, escandalizadas al verme a todas horas con un libro en las manos, que debía reprimir esta afición, nefasta en una mujer, ya que el exceso de lecturas, como el exceso de saber, me llevaría a tener de mayor problemas con los hombres. Y no me atrevería a jurar que no llevaran parte de razón. Pero creo que la situación ha variado en estos últimos cincuenta años, en que la lectura se ha generalizado y ha perdido poder, y entendí perfectamente que al preguntarle a un amigo, con motivo de este libro, si creía él que las mujeres que leían eran peligrosas, me respondiera; "A mí me dan más miedo las que no leen".
Es indudable que el acceso a la lectura, que es la principal puerta de ingreso al mundo de la cultura, supuso un gran avance para la mujer, como para cualquier colectivo étnico o social en posición de desventaja y de dependencia. Le dio mayor confianza en su propio valer, la hizo más autónoma, la ayudó a pensar por sí misma, le abrió nuevos horizontes. "No existe mejor fragata que un libro para llevarnos a tierras lejanas", dice Emily Dickinson.
La escritora francesa Laure Adler, especialista en la historia de las mujeres y del feminismo en los dos últimos siglos nos dice en sus comentarios a la obra que tenemos entre las manos: El libro puede llegar a ser más importante que la vida. El libro enseña a las mujeres que la verdadera vida no es aquella que les hacen vivir. La verdadera vida está fuera, en ese espacio imaginario que media entre las palabras que leen y el efecto que éstas producen. La lectora se identifica totalmente con los personajes de ficción..." Sería terrible sospechar que en muchos ámbitos los hombres viven; las mujeres leen. Pero el modo en que Adler termina su reflexión aleja este temor: ...y no se resignan a cerrar el libro sin que algo haya cambiado en su propia vida.

Hay además un hecho indiscutible: según los datos de las estadísticas, en la actualidad el ochenta por ciento de los lectores son mujeres. Y en pocos campos de las actividades humanas ha ganado la mujer tanto terreno como en la escritura. Estudios realizados en las escuelas muestran que los niños dan menos valor a la lectura, se mueven más, escuchan menos. Creo que lo fundamental es esto: escuchan menos. Los varones se interesan menos por las historias de los otros. Nosotras sentimos una curiosidad insaciable por los otros, que puede desembocar en chismorreos de patio de vecinos o en grandes obras literarias, y a veces en ambas cosas a la vez. Desde Sherezade hasta nuestras abuelas y nuestras madres, las mujeres han almacenado historias, han sido geniales narradoras de historias.Tal vez sí exista, pues, una actitud especial de las mujeres ante la lectura, tal vez sí haya desempeñado en nuestras vidas un papel singular y distinto, y nos haya ayudado a adquirir otra visión del mundo y nos haya hecho en otras épocas más peligrosas.

sábado 1 de septiembre de 2007

¿Quien decide mi camino? YO

Si me dejo llevar por el viento recorreré el camino que me trace y llegaré donde el me lleve.
Si camino por donde otros me indiquen nunca llegaré allí donde yo decida, allí donde yo desee.


En momentos de debilidad cuando al llegar a una encrucijada nos asalta la duda y el miedo deseamos que nos cojan de la mano y nos conduzcan por el que sea correcto. Pero si nos dejamos guiar no somos nosotros los que tomamos la decisión de por que senda hemos de caminar en nuestra vida.

La misión de cada persona es descubrir nuestro propio camino. Nunca seremos felices si vivimos un tipo de vida ideado por otra persona.

Solo seré fuerte si yo escojo hacia donde encaminar mis pasos pues solo de este modo seré capaz de asumir las consecuencias y responsabilidades de las decisiones que tome.

Si equivoco el camino solo tengo que retroceder y emprender otro nuevo, si tropiezo he de levantarme segura de curar mis heridas y seguir hacia delante. Sí, lo se, es difícil pero solo de este modo seré yo misma, solo así viviré mi propia vida.

De esta, la vida, recibimos agradables sorpresas pero a la vez nos golpea duro. No podemos decidir cual sorpresa nos ha de llegar y tampoco rehuir a los golpes, lo que sí podemos es decidir en qué medida y hasta cuando nos vamos a reír o vamos a llorar.

Permitiré al viento rozar mi cara, dejaré que tu mano acaricie la mía. Pero seré yo quien decida por donde camino en la vida.

No caminaré sola pues, aunque cada cual haya escogido caminos diferentes, vamos en la misma dirección deseando llegar a la misma meta.